martes, 9 de septiembre de 2014

ROCK'N'ROLL PARA CERRAR EL NOCTURAMA 2014

             Este verano, el ciclo de conciertos Nocturama, cumplía 10 años. Un proyecto que desde su nacimiento ha sido impulsado por el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo y que como yo mismo he podido comprobar, goza de muy buena salud y espero que vengan no sólo diez, sino muchísimas ediciones más de lo que se ha convertido en todo un referente de las noches veraniegas más alternativas en Sevilla.
            El Rock’n’Roll tiene cantidad de topicazos, que si larga vida al rock o los viejos rockeros nunca mueren entre otros, o como cantaba Fito con los Platero y Tu, Hay poco Rock’n’Roll. Precisamente este fin de semana, en el escenario del CAAC no faltó el Rock’n’Roll en muchas de sus diversas vertientes y aparte de los tópicos, lo que si pudimos comprobar los que nos acercamos hasta la Isla de la Cartuja, fue la buena salud del género al igual que la del festival.
            Muy buena entrada el viernes 5 de septiembre y algo menos el sábado 6 y eso sí, un público muy entregado ambos días al igual que todas las formaciones que pasaron por el escenario.

     
      El viernes comenzaron los conciertos a eso de las once menos cuarto más o menos. El primero en pisar el escenario fue Julián Maeso y tanto él como su banda supieron estar a la altura de las circunstancias, dejando muy alto el pabellón en cuanto a rock sureño, soul e incluso funk, señas de identidad también de su último trabajo, ya que anda de estreno con One Way Ticket to Saturn. Muy buen sabor de boca dejo al respetable, cuando se está a gusto en un sitio se nota, incluso tuvo unas evocadoras palabras recordando sus años de estudios en Sevilla.












            Gran expectación aguardaba a la Milkyway Express, con mucho de sus incondicionales al pie del escenario y un gran ambientazo rockero al oeste del Guadalquivir. Lo dieron todo y el público lo supo captar, llegando incluso a momentos cuasimísticos por lo menos para un servidor, como con el Lonesome Man, perteneciente a su último trabajo, PerroRosa, ya que también andan de estreno. 

















             Para cerrar la jornada del viernes se subieron al tablao del CAAC Lisa and The Lips. Gran explosión de soul y con gran dosis de energía en la puesta en escena que desgranaron para los todavía presentes Lisa y sus muchachos. Magnifico broche de oro de una noche para el recuerdo.










            El sábado, el cartel prometía una jornada dedicada al Rock’n’Roll más clásico. Aunque no viene al caso, tengo que decir que disfruté con una pizza que ofrecían en el ambigú, hecha en un horno de leña portátil que le daba al sitio y a la oferta gastronómica del lugar un toque muy especial.
            Con el estómago lleno, afronté el primer concierto a cargo de Freddi DiLevi acompañado de una banda de primera que puso el listón muy alto en cuanto al Rock’n’Roll más clásico. Hay que decir que Freddi es uno de los máximos exponentes dentro del género en Sevilla, sólo hay que comprobarlo tanto a nivel musical, como de conocimiento del género y en lo personalísimo de su profunda voz, adaptada perfectamente al rock de otros tiempos. Se vieron bastantes tupés y faldas de vuelo en movimiento que acompañaron el concierto.












            A continuación siguieron Los Mambo Jambo, poco más se puede añadir de esta consagrada banda con músicos de primera y con una impresionante puesta en escena, hicieron lo que tenían que hacer a golpe de swing, rock’n’roll, surf y demás estilos que explotan; poner el patio del CAAC boca abajo. Impresionante solo de batería que se marcó Anton Jarl.









            Para cerrar la jornada y el Nocturama contamos con un concierto a la altura de las circunstancias, el que nos ofreció The Del Shapiros, con su sonido garage sesentero. Mucha energía que transmitió tanto a incondicionales del grupo y del estilo como a bastante publico que explotó los últimos cartuchos del Nocturama 2014.





 




             Buen epílogo para los 10 años del ciclo de conciertos veraniegos en Sevilla, bastante bien amenizado por cierto, hubo diferentes sorteos… hasta de una tortilla de patatas.

Texto y fotografías de Selu García @selugarcia