El pasado 12 de septiembre asistí en la Casa de la Cultura de Morón de la Frontera, a la presentación de Vinos de la Frontera, empresa que se dedica a la promoción, venta y a toda la cultura que rodea al vino, un producto tan nuestro, tan apreciado y que últimamente por fortuna, parece que está viviendo un renacimiento. Con empresas como Vinos de la Frontera, con las ganas y la ilusión que le están poniendo a la actividad, seguro que nos abren nuestras miras y paladares e impulsan dicho renacimiento.
Yo no entiendo mucho de vinos, pero confieso que desde hace algún tiempo me dedico a probar todo caldo que puedo, con moderación claro, para poder perfilar mis gustos y ampliar mi cultura en cuanto al zumo fermentado de la uva. España es un país vinícola por antonomasia desde tiempos inmemoriales y es paradójico que en nuestra geografía no se consuma tanto vino y en su lugar se prefiera otro tipo de bebidas.
Algunos y algunas os preguntareis, ¿a
qué viene esto del vino en un blog musical? Pues aparte de que muchos asuntos
que rodean al vino son cultura viva, como pasa con la música, en la puesta de
largo de Vinos de la Frontera
actuó Maribel Quiñones “Martirio”, acompañada por la genial guitarra de su hijo
Raúl Rodríguez, ambos de sobra conocidos y con muchos lazos de unión a Morón de
la Frontera.
En 2012 nos abandonó Chavela Vargas
y el pasado año Martirio y Raúl Rodríguez sacaban “De un mundo raro. Cantes por
Chavela” en un muy sentido homenaje.
Disco interesante, en cuanto a
escuchar los cantes de Chavela por el tamiz flamenco de Maribel Quiñones,
intimista y emotivo, como la actuación en el patio de la Casa de la Cultura de Morón, con un
aforo muy limitado y lleno absoluto. La verdad es que fue una delicia recordar
los cantes desgarrados de Chavela a través de la dulzura y la calidez de
Martirio.








