En los tiempos que corren, que una publicación como es la Agenda Atalaya (referente en la campiña sevillana) sobreviva es digno de una y mil celebraciones.
El evento en sí, al igual que la publicación giró en torno a la cultura, se desarrolló en la Casa de la Cultura de Morón de la Frontera con manifestaciones de todo tipo; literatura, deporte, pintura, fotografía, artesanía, etc. y por supuesto Música.
Cuando llegué los chicos de Balanegra dejaban en el ambiente sus desgarradores acordes. Con sonido punk, esta jovencísima banda hizo las delicias de los seguidores que congregaron en el patio de la Casa de la Cultura.
Algo más tarde, para cerrar el evento se subieron al escenario Tres Esfinges de Bikini.
Tenía ganas de verlos en directo y no me defraudaron. Con composiciones propias, su sonido pasa por el blues, el rock incluso el funk, pero bajo su personalísimo sello que parte de una atmósfera muy especial y surrealista. El directo es su hábitat natural, en el que se desenvuelven con soltura y hacen participes a los que los contemplan de unos sonidos que seguramente no suelen escuchar en el mundo mainstream. El trío consigue transmitir garra y fuerza que el público nota y contagia.
Vienen de una gira muy particular y ya anunciaron que se van de nuevo. Sólo puedo desearles suerte, aunque con creatividad y trabajo que les sobra, el factor suerte se puede minimizar, pero por desgracia tiene que estar.